1. Resumen El Sentido de la Ética

*GIUSTI, Miguel (2007) El sentido de la ética, pp. 13-15. En: Miguel Giusti y Fidel Tubino (eds.). Debates de la ética contemporánea, Lima: PUCP.

¿Qué es la Ética? ¿A qué experiencia humana nos estamos refiriendo cuando hablamos de ética y por que se ha convenido en darle este nombre? Una introducción así no es inusual en los textos que se nos explican el origen de la ética. Es más bien oportuno responder mencionando un episodio de la Ilíada, al que se le atribuye una fuerza simbólica ejemplar. El episodio se halla en los últimos cantos del poema. Aquiles dolido y enfurecido por la muerte de su amigo Patroclo, desafía a Héctor ante las puertas de la muralla de Troya, donde le da muerte y posteriormente lo arrastra repetidas veces alrededor de la amurallada ciudad en presencia de familiares y ciudadanos, y luego se lleva consigo el cadáver con la intención de entregárselo a los perros. Es en ese momento en que se comienzan a oír reclamos que dicen “¡Basta Ya!”, basta de semejante desmesura. Príamo, padre de Héctor, protesta contra el ensañamiento y la crueldad de Aquiles, además reclama la devolución del cadáver de su hijo para brindare una debida sepultura. Los dioses también intervienen protegiendo el cuerpo de Héctor para que no se maltrate ni se deteriore con el tiempo, hasta que Zeus persuade a Aquiles a aplacar su ira y a acceder la devolución del cuerpo.
La ética se refiere a esta experiencia de la mesura en la convivencia humana y a la conciencia de los límites que no debieran sobrepasarse para poder hacerla posible. En los diferentes trabajos que componen el libro, se ve como se ha ido produciendo una evolución de nuestra conciencia moral a lo largo del tiempo, y que la caracterización de esta conciencia no esta exenta de controversias. Pero lo que sí parece constante, y constitutivo de la ética, es la convicción de que la convivencia humana requiere de una conciencia y una internalización de ciertos límites, que habrán de expresarse en un código regulador de conducta. Otro caso aparte de la Ilíada que podemos y debemos mencionar es La dolorosa experiencia del conflicto armando en el Perú, en el que se produjo una flagrante transgresión de los límites de la convivencia social y del respeto a la vida humana. Las imágenes desgarradoras que nos ha transmitido el informe final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación pueden asociarse a lo mencionado acerca del ensañamiento desmesura de Aquiles, y puede que ellas nos señalan los límites de la convivencia que nunca debiéramos permitido sobrepasar. Ellas nos muestran cual es el origen de la experiencia humana a la que nos referimos con la palabra ética. A esta situación, se refiere el español Carlos Thiebaut, en su ensayo sobre la tolerancia, cuando define la cuestión central de la ética como el “Rechazo del daño”, es decir, como la reacción de indignación y protesta ante el maltrato del otro producido por obra humana. Asocia por eso dicha cuestión con el trabajo de las comisiones de la verdad de las últimas décadas, y sintetiza su titulo de la comisión argentina: “Nunca más”. Nunca más debiéramos aceptar semejante nivel de inhumanidad y violencia, nunca más debiéramos permitir el daño al otro, nunca más debiéramos eludir la responsabilidad que nos corresponde para lograr vivir en paz. Es de eso que nos habla la ética.